EE.UU. despliega aviones Osprey en Caracas: ¿Qué busca el Comando Sur en Venezuela?

Aviones Osprey MV-22 del Comando Sur de EE.UU. sobrevolando la embajada en Caracas durante ejercicio militar

Ejercicio militar en Venezuela: Aviones Osprey sobrevolaron la embajada de EE.UU. en Caracas durante un simulacro de «respuesta rápida».

El ejército de Estados Unidos ejecutó este sábado un ejercicio de despliegue rápido en Caracas, con la participación de infantes de marina y aeronaves Osprey, según confirmó la agencia The Associated Press. La operación coincidió con la visita del general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de EE.UU., quien se reunió con autoridades venezolanas en medio de la reciente reapertura de la embajada estadounidense en el país.

Dos aeronaves MV-22 Osprey, capaces de despegar verticalmente como helicópteros y volar como aviones de ala fija, sobrevolaron la embajada de EE.UU. en Caracas antes de aterrizar en su estacionamiento. Estas naves, pertenecientes al Escuadrón de Helicópteros de Transporte Medio 263 (HMM-263), operan actualmente desde el buque anfibio USS Iwo Jima, desplegado en el mar Caribe.

La embajada estadounidense justificó el simulacro en un comunicado publicado en Instagram, destacando su objetivo: «garantizar la capacidad de respuesta rápida de las fuerzas armadas». Según la misión diplomática, este tipo de ejercicios son «claves para la preparación en Venezuela y en todo el mundo».

El gobierno venezolano, por su parte, había anunciado con antelación la realización del ejercicio. El canciller Yván Gil explicó días antes que la actividad buscaba preparar a las autoridades estadounidenses para enfrentar «emergencias médicas o catastróficas», aunque no detalló escenarios específicos.

¿Por qué ahora? El contexto de la reapertura diplomática

La operación militar se llevó a cabo apenas dos meses después de la reapertura formal de la embajada de EE.UU. en Caracas, un hito que marcó el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas entre ambos países tras la salida de Nicolás Maduro del poder en enero de 2024. Este acercamiento ha generado expectativas —y también tensiones— en un país acostumbrado a décadas de confrontación con Washington.

EE.UU. despliega aviones Osprey en Caracas: ¿Qué busca el Comando Sur en Venezuela?
Embajada de Estados Unidos en Caracas. Foto: Ronald Peña R / EFE

Mientras los Osprey aterrizaban, grupos de caraqueños se acercaron a las inmediaciones de la sede diplomática para presenciar el despliegue. Sin embargo, no todos recibieron la operación con curiosidad: manifestantes chavistas protestaron en varios puntos de la ciudad, portando una bandera venezolana con el lema «No al ejercicio yanqui». Las imágenes compartidas en redes sociales mostraron consignas contra la presencia militar estadounidense, un eco de la retórica antiimperialista que dominó durante el gobierno de Maduro.

El Comando Sur en Venezuela: ¿Cooperación o señal de presión?

El ejercicio coincidió con la segunda visita en 2024 del general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de EE.UU., a Venezuela. Según informaron en X (antes Twitter), Donovan llegó a Caracas a bordo de uno de los Osprey y mantuvo reuniones con altos funcionarios venezolanos y personal diplomático. En febrero pasado, el mismo militar ya había viajado al país para encontrarse con los ministros de Defensa e Interior.

La presencia del Comando Sur en Venezuela plantea preguntas clave: ¿Se trata de una señal de cooperación en seguridad tras el deshielo diplomático, o un recordatorio del poderío militar estadounidense en una región históricamente sensible a su influencia? El HMM-263, la unidad desplegada, tiene experiencia en operaciones de evacuación médica, respuesta a desastres y apoyo logístico, pero también en misiones de combate.

El USS Iwo Jima, buque desde el que operan los Osprey, es parte de la Flota del Atlántico y ha participado en ejercicios conjuntos con aliados en el Caribe. Su presencia cerca de las costas venezolanas podría interpretarse como un mensaje de disuasión en una zona donde Rusia, China e Irán han aumentado su influencia en la última década.

Mientras el gobierno venezolano insiste en que el ejercicio fue «planificado y coordinado», analistas señalan que operaciones como esta no son comunes en países sin conflictos activos. ¿Estará EE.UU. probando la capacidad de respuesta en un escenario post-Maduro, o enviando un aviso a actores externos con intereses en la región?

Venezuela en el tablero geopolítico: ¿Por qué el Caribe es clave para EE.UU. e irrumpe en la disputa con Rusia y China?

El despliegue de los Osprey en Caracas no es un hecho aislado, sino un movimiento dentro de una pugna estratégica más amplia que ha convertido al Caribe en un escenario de competencia entre potencias. Desde 2018, cuando Rusia modernizó su base aérea en Aruba y China amplió su influencia económica en Trinidad y Tobago y Guyana, Washington ha intensificado su presencia militar en la región. El USS Iwo Jima, buque desde el que operan las aeronaves desplegadas, forma parte de la Iniciativa de Seguridad Marítima del Caribe, un programa que, según informes del Pentágono, busca contrarrestar el tráfico de armas y la expansión de infraestructura dual (civil-militar) financiada por Pekín y Moscú.

Venezuela, incluso tras la salida de Maduro, sigue siendo un nodo crítico. Durante su gobierno, el país firmó acuerdos con Rusia para el mantenimiento de aviones Su-30 y sistemas antiaéreos S-300, mientras que China invirtió en puertos como La Guaira, con capacidad para recibir buques de guerra. Aunque el nuevo gobierno ha prometido una política exterior equilibrada, analistas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) advierten que la infraestructura heredada —como el puerto de Cabello, usado por buques iraníes en 2023— sigue siendo un punto de fricción. El ejercicio con Osprey, en este contexto, podría leerse como una demostración de que EE.UU. no dará por sentado su acceso operativo en la región, incluso en un escenario de distensión diplomática.

  • Rusia: Mantiene contratos de asistencia técnica para equipos militares venezolanos hasta 2026, según datos de Jane’s Defence Weekly.
  • China: Ha financiado el 40% de las importaciones de telecomunicaciones de Venezuela desde 2020, con tecnología de Huawei y ZTE instalada en nodos críticos.
  • Irán: En 2023, buques de su armada atracaron en Venezuela bajo el pretexto de cooperación científica, según informes de la OTAN.

El riesgo de una «carrera de demostraciones» en el Caribe

La operación en Caracas llega en un momento en que el Caribe se ha convertido en un laboratorio de proyección de poder blando y duro. Mientras EE.UU. apuesta por ejercicios de respuesta rápida, Rusia ha realizado simulacros con bombarderos Tu-160 en el Atlántico sur, y China ha incrementado sus patullajes con buques de inteligencia cerca de Puerto Rico. El peligro, según advierten expertos en seguridad regional, es que estos movimientos —aunque justificados como rutinarios— generen una escalada de percepciones: cada bando podría interpretar las acciones del otro como una provocación, incluso si son parte de protocolos establecidos. En un contexto donde Venezuela aún alinea su legislación con los acuerdos militares firmados durante el chavismo, la pregunta no es solo qué busca el Comando Sur hoy, sino cómo reaccionarán los actores externos que, hasta 2024, contaban con Caracas como aliado incondicional.

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