Experiencia única: Kiwami redefine el sushi de autor en Brooklyn con un omakase de 18 tiempos y vistas al East River.
Un respiro en la ciudad que nunca duerme
En el corazón de DUMBO, Kiwami emerge como un oasis de calma frente al Brooklyn Bridge Park. Este restaurante japonés de omakase, creado por Mond Wu, propone una experiencia íntima y ceremonial con solo ocho asientos en su barra principal.
«El ritmo de Nueva York es vertiginoso, pero Kiwami nació como un respiro», afirma Wu. Su visión combina la esencia del omakase tradicional con la energía neoyorquina, resultando en un espacio donde cada detalle invita a desconectar.
El chef ejecutivo Xin Cao, con más de 20 años de trayectoria, lidera ahora esta propuesta. Su currículum incluye etapas en Kanoyama (durante su estrella Michelin), BONDST y su propio Unique Omakase en el East Village.

De Japón a Nueva York: la filosofía de Xin Cao
La pasión de Xin por el sushi comenzó a los 16 años bajo la tutela del chef Nobu-San en Kanoyama. Allí aprendió el respeto por el producto y la disciplina de la cocina japonesa, valores que ha mantenido a pesar de sus viajes y experiencias globales.
«Mi cocina está inspirada en los lugares que he recorrido, desde Japón hasta Nueva York. Todo parte de la tradición japonesa, pero con una energía global», explica el chef.

Un menú que celebra la temporada
El omakase de Kiwami consta de 18 tiempos, cada uno diseñado para resaltar la pureza de los ingredientes de temporada. La experiencia arranca con creaciones como el Ikura Tartare: una tartaleta de spring roll rellena de puré de camote, coronada con huevas de salmón, uni de agua salada y flor de shiso.
Entre los platos destacados también figuran:
- Kanpachi: láminas de pez limón ahumado con yuzu y limón, acompañadas de tomate marinado en ciruela.
- Kisu: pescado whiting ligeramente frito, servido con sal de yuzu y salsa tempura de la casa.
- Chawanmushi de cangrejo kegani: flan de huevo con shirako, sedoso y reconfortante.
- Ankimo: hígado de rape al vapor con pepino encurtido y salsa de shiso.

El corazón del omakase: el nigiri
La secuencia de nigiri es el alma del menú. Elaborados con una mezcla exclusiva de tres arroces de grano corto y vinagre, los bocados incluyen:
- Aji con soya y jengibre.
- Botan Ebi con sal de trufa y limón.
- Nodoguro (el «Wagyu del mar»), ligeramente ahumado con carbón binchotan.
- Chu-Toro madurado por una semana.
- Uni de Hokkaido en handroll.
- Kinmedai con yuzu y wasabi.
Cada pieza se acompaña de jengibre encurtido para limpiar el paladar, preparando al comensal para el siguiente bocado.
Dulces y bebidas para cerrar
El final dulce varía según la temporada, pero puede incluir una crème brûlée de hojicha o helado de matcha, siempre acompañado de té verde. Para beber, Kiwami ofrece una selección de sakes, vinos, cervezas y cócteles diseñados por Mond Wu.

Un espacio diseñado para la calma
El restaurante, con diseño de Core Interior Group, gira en torno a una barra de sushi de madera clara enmarcada por listones de sawara japonés y maple canadiense. Un bonsái de madera en la entrada marca el tono de serenidad, mientras que al atardecer, un fondo circular iluminado suavemente crea una atmósfera mágica.
Con 20 asientos adicionales en su sección sushiya, Kiwami también permite pedir a la carta. Las vistas al East River y al Hudson, especialmente al caer la tarde, completan la experiencia.

Llegar a Kiwami es parte del ritual: el ferry del Pier 6 ofrece un trayecto escénico con el skyline de Manhattan como telón de fondo.
Ubicación: 141 Bridge Park Drive, Brooklyn, NY 11201. Reservas disponibles en omakase.kiwaminyc.com.








