Remedio natural: Masticar hojas de laurel podría ser clave para aliviar inflamación y regular la glucosa, según estudios y expertos.
El Laurus nobilis, conocido como laurel, es una planta medicinal cuyos extractos y hojas se han utilizado para tratar diversas afecciones. Investigaciones científicas, principalmente in vitro y en animales, han evaluado su actividad antioxidante, antiinflamatoria, antidiabética y anticancerígena.
Aunque no existen estudios específicos sobre masticar una hoja de laurel al día, sí hay evidencia sobre los beneficios de sus extractos, cápsulas e infusiones. El doctor Bruno Román respalda esta práctica, destacando sus efectos positivos en la salud.

El eugenol y cineol en el laurel actúan como analgésicos y antiinflamatorios naturales.
Beneficios comprobados de masticar laurel
Masticar hojas de laurel puede ofrecer múltiples beneficios, como:
- Reducción de la inflamación abdominal y dolores.
- Combate de bacterias bucales y mejora de la salud oral.
- Optimización de la digestión y alivio de molestias estomacales.
El doctor Román señala que el eugenol, compuesto presente en el laurel, actúa como un analgésico natural, aliviando dolores de cabeza, especialmente las cefaleas. Masticar una hoja ante los primeros síntomas puede prevenir que el dolor se intensifique.
Además, sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, gracias al cineol y eugenol, ayudan a combatir infecciones bucales y reducir la inflamación en las encías.
Otro beneficio clave es la mejora digestiva. Masticar laurel estimula la producción de enzimas digestivas, facilitando el proceso y reduciendo molestias como la hinchazón.

Estudios respaldan que 1 a 3 gramos diarios de laurel mejoran el colesterol en 30 días.
Evidencia científica sobre el laurel
Investigaciones publicadas en la Biblioteca Nacional de Medicina revelan hallazgos prometedores:
- Efecto antidiabético: En modelos animales con diabetes inducida, el extracto de laurel redujo la glucemia y mejoró parámetros hepáticos y renales. En humanos, consumir 1 a 3 g/día durante 20-30 días disminuyó el colesterol total y LDL.
- Potencial anticancerígeno: Extractos etanólicos del laurel mostraron citotoxicidad selectiva contra células de cáncer de colon, ovario y cabeza-cuello, sin dañar fibroblastos normales, lo que sugiere un efecto terapéutico específico.
El doctor Román concluye: «El laurel no es una cura milagrosa, pero su consumo regular, ya sea en infusión o masticado, puede ser un complemento valioso para la salud metabólica y digestiva».








