Vida de un artista: el éxito no siempre refleja paz interior.
El actor Andrés Sandoval, conocido por su papel en La Reina del Flow, compartió en La Red de Caracol Televisión detalles crudos de su vida: desde su lucha contra la depresión y adicciones hasta el motivo real por el que pasó una noche en la Calle del Cartucho de Bogotá, un episodio que generó especulaciones.
Sandoval describió cómo, a pesar del reconocimiento profesional, enfrentaba un vacío emocional desde joven. «Uno como artista es muy sensible, tal vez más que quienes no están en el arte», explicó. Su testimonio reveló un contraste brutal: mientras brillaba en pantalla, su vida personal se desmoronaba por excesos con sustancias y pensamientos suicidas.
«Me dejé llevar por todos los excesos, habidos y por haber, por todo tipo de sustancias», confesó, sin filtros. Este contexto llevó a muchos a malinterpretar su presencia en el Cartucho, un lugar asociado a la marginalidad. Sin embargo, el actor aclaró que su visita respondió a un trabajo actoral: «La mejor forma de crear mi personaje de habitante de calle era ir al Cartucho, no solo imaginármelo».
Añadió que su estancia allí fue solo una noche, pero coincidió con un momento de crisis personal. «Estaba preparando un rol, pero también vivía mi propio infierno», admitió.
El abismo: intentos de suicidio y vacío existencial
Sandoval detalló dos episodios que casi le cuestan la vida. En uno, se cortó con vidrios rotos: «Rompí un vidrio y empecé a cortarme a la loca«. En otro, terminó colgado de una terraza: «Si no me agarraban cinco personas, hoy no estaría aquí», relató con crudeza.
Paradójicamente, su éxito agravaba su dolor. «Tenía dinero, mujeres, fama… pero me sentía vacío. Tenía todo y no tenía nada», confesó. Este vacío lo llevó a buscar ayuda psicológica, un proceso que lleva 12 años y que, según dijo, aún continúa: «Todavía voy ahí, dándole«.
Su historia, compartida en La Red, busca visibilizar la salud mental en el arte, donde la presión pública y el éxito a menudo ocultan sufrimientos profundos. «El artista no es solo lo que ves en pantalla«, concluyó, dejando una pregunta incómoda: ¿Cuántos talentos esconden batallas similares tras los reflectores?








