Tensión en el estrecho: El crudo podría superar los 110 dólares por barril si escalan los ataques.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán emitió este martes un comunicado dirigido a la administración estadounidense, advirtiendo que cualquier agresión contra centrales eléctricas o puentes iraníes desencadenará una respuesta que trascenderá Medio Oriente. El ultimátum, difundido por la agencia EFE, responde a las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien condicionó la seguridad de las infraestructuras iraníes a la reapertura del estrecho de Ormuz antes de las 20:00 (hora local) de este martes.
Un ataque a la red energética con consecuencias globales
El cuerpo de élite iraní dejó claro que sus represalias no se limitarán a objetivos militares. Según el comunicado, «Respondremos a las infraestructuras de EE.UU. y sus aliados, dejando a Washington y sus socios sin acceso al petróleo y gas regional durante años». Esta amenaza adquiere mayor peso al considerar que el 20% del crudo mundial transita por el estrecho de Ormuz, actualmente bajo control iraní.
Para Teherán, un ataque a bienes civiles por parte de fuerzas estadounidenses representaría cruzar una «línea roja». «Si el Ejército terrorista de EE.UU. traspasa esos límites, nuestra respuesta se extenderá más allá de la región», advirtió la Guardia Revolucionaria. Este cambio de postura marca un giro en su doctrina, que hasta ahora evitaba atacar activos de países vecinos aliados de Washington.
El fin de la moderación: Irán redefine sus reglas de engagement
El comunicado anula cualquier distinción previa entre objetivos militares y civiles. «Todas las consideraciones moderadas quedan anuladas», señala el texto, lo que implica que futuras represalias no discriminarán entre blancos. Este endurecimiento coincide con recientes ataques con misiles y drones contra zonas industriales del golfo Pérsico, en respuesta a acciones previas de Israel y EE.UU.
Mientras el estrecho de Ormuz sigue bloqueado para buques no aliados, los mercados energéticos reaccionan. Históricamente, cada escalada en la zona ha disparado el precio del Brent más de un 8% en horas. Analistas consultados por este medio prevén que, de concretarse un ataque a infraestructuras iraníes, el barril podría superar los 110 dólares, impactando el transporte global y la inflación en economías importadoras.
¿Podría este enfrentamiento redefinir el mapa energético mundial?








