Guerra por marcas: Un fallo europeo redefine las reglas para empresas latinoamericanas en el viejo continente.
El 27 de marzo, un tribunal de la Unión Europea falló a favor de Frisby España en su disputada batalla legal contra Frisby Colombia, consolidando su derecho exclusivo a operar bajo ese nombre en territorio comunitario. La decisión, basada en el principio de registro previo, deja en evidencia un vacío legal crítico: sin protección local, incluso marcas icónicas pierden fuerza.
Charles Dupont, abogado de la firma ibérica, explicó que el veredicto descansa en un pilar jurídico irrefutable: «No se puede reclamar violación de una marca que no está registrada en el mercado donde se opera». El equipo legal colombiano intentó demostrar notoriedad en España usando datos de migrantes, pero el tribunal lo desestimó: se exige reconocimiento masivo, no segmentado.
La contraofensiva: Frisby España reclama €700.000 en daños
Tras ganar el litigio, la empresa peninsular pasó al ataque. Su demanda incluye:
- €500.000 por paralización de operaciones durante el conflicto.
- €200.000 en ganancias proyectadas no materializadas (cuatro meses).
- La devolución total de utilidades que Frisby Colombia obtuvo entre mayo y diciembre de 2025, argumentando que el escándalo mediático «les generó publicidad gratuita y ventas indebidas».
Dupont solicitó una auditoría forense a los libros contables de la cadena cafetera para cuantificar el «beneficio injusto». «Queremos que devuelvan cada euro que ganaron a costa de nuestro nombre», declaró. La estrategia busca sentar un precedente: quien use una marca ajena para impulsar sus ventas debe compensar al afectado.
De la suspensión al crecimiento: 12 locales y 50 empleos en juego
En noviembre de 2025, un juzgado de Alicante frenó la apertura de Frisby España, programada para diciembre. La respuesta fue inmediata: el 8 de enero de 2026 presentaron un recurso de apelación, tachando la medida de «arbitraria». Mientras el proceso avanzaba, la compañía no detuvo sus planes:
- 12 locales listos para inaugurarse en ciudades clave.
- 50 contratos laborales en proceso, con «cientos de currículos recibidos».
- Inversión completada en cocinas, recetas adaptadas al mercado europeo y campaña de marketing.
Dupont aseguró que están «operativamente preparados» y que, una vez levantadas las barreras legales, activarán el plan en 48 horas. El mensaje es claro: «La justicia nos dio la razón, y ahora aceleraremos».
Acuerdos fallidos y acusaciones cruzadas
El abogado español reveló que, antes del litigio, propusieron a Frisby Colombia «múltiples fórmulas de colaboración», incluyendo compensaciones económicas y alianzas comerciales. «Todas fueron rechazadas», afirmó. Además, acusó a la empresa cafetera de difundir «información falsa» para ganar apoyo en Colombia, sabiendo que Frisby España ya había iniciado el registro de la marca en Europa.
El conflicto expone un riesgo latente: empresas latinoamericanas que expanden sin registrar sus marcas en destino enfrentan costos legales de hasta €300.000 —sin garantía de victoria—. Dupont advirtió: «Este caso es una lección: en la UE, el registro no es un trámite, es un escudo».
Mientras ambas partes esperan la resolución final sobre la indemnización, una pregunta queda en el aire: ¿Podrá Frisby Colombia operar en Europa sin pagar el precio de su estrategia?








