Relación de famosos: La dinámica entre exparejas con hijos suele ser compleja, pero Sara Uribe y Fredy Guarín han logrado un equilibrio.
La vida personal de las celebridades siempre genera interés, y en el caso de Sara Uribe, su relación con el exfutbolista Fredy Guarín —padre de su hijo— ha sido tema de conversación. Tras una relación de dos años (2018-2020) y el nacimiento de su hijo en 2019, la pareja confirmó su separación en 2020. Aunque el proceso no fue fácil, especialmente por los problemas de alcoholismo que enfrentó Guarín, hoy mantienen una relación cordial centrada en el bienestar de su pequeño.
¿Cómo manejan la custodia y los gastos?
En una entrevista con Desnúdate con Eva, Sara Uribe reveló detalles sobre la custodia compartida de su hijo. Aunque legalmente ambos comparten responsabilidades, la presentadora admitió que, en la práctica, ella asume la mayor carga: «Es compartida, pero a mí me toca siempre».

La modelo criticó la falta de compromiso de algunos padres separados: «¿Por qué no se quedan 15 días con ellos, los cuidan, los llevan al colegio, están en los extracurriculares?». Sin embargo, destacó que con Guarín mantienen «una relación respetuosa, con límites», aprendidos gracias a su hijo.
Sobre los gastos, Uribe explicó que dividen los costos 50/50: «Yo pasé un costo de los gastos de mi hijo y estamos mitad y mitad». Aunque Guarín tiene derecho a verlo cada 15 días, sus compromisos laborales a menudo lo impiden. Pese a esto, aseguró que su hijo «es súper feliz y tranquilo», valorando el tiempo con ambos padres.
Un equilibrio entre amor y límites
Sara Uribe resaltó que, aunque la separación fue difícil, hoy priorizan el bienestar emocional de su hijo. «Él atesora cada momento con su papá y conmigo», afirmó, destacando el entorno afectivo que le brindan. La presentadora también reconoció que establecer límites con Guarín fue un proceso clave, especialmente para proteger a su hijo.
La dinámica entre ambos refleja un esfuerzo por mantener una co-parentalidad saludable, donde el amor y la comunicación prevalecen sobre los conflictos del pasado.

¿Podría este modelo de custodia inspirar a otras parejas separadas? La experiencia de Uribe y Guarín demuestra que, incluso tras una ruptura, es posible construir una relación basada en el respeto y el compromiso por los hijos.








