Receta tradicional: Las tortitas de ejote con queso y huevo son un platillo mexicano lleno de proteínas y fibra, ideal para desayunos saludables sin gastar mucho.
Esta preparación, inspirada en Jauja Cocina Mexicana, combina ingredientes accesibles para crear un plato nutritivo que rinde para toda la familia. Con solo 500 g de ejotes, 3-4 huevos y 200 g de queso, obtienes una comida equilibrada y deliciosa.
Beneficios nutricionales respaldados por la ciencia
- Ejotes: Aportan fibra, vitamina K y silicio, esenciales para huesos fuertes y digestión saludable.
- Huevo y queso: Proporcionan proteínas de alto valor biológico, clave para la reparación de tejidos y saciedad prolongada.
- Caldillo de tomate: Rico en licopeno, un antioxidante que protege contra el daño celular.
- Chile jalapeño: La capsaicina acelera el metabolismo y mejora la circulación sanguínea.
Ingredientes necesarios
Para las tortitas
- 500 g de ejotes (limpios, sin puntas y picados).
- 3-4 huevos (según tamaño).
- 200 g de queso fresco o panela (en cubitos).
- 4 cucharadas de harina de trigo (para dar cohesión).
- Sal y pimienta al gusto.
- Cebolla y ajo (para cocer los ejotes).
- Aceite vegetal para freír.

Las tortitas quedan crujientes por fuera y suaves por dentro, con el queso derretido como protagonista.
Para el caldillo de tomate
- 500 g de jitomate maduro.
- 1/2 cebolla rebanada.
- 2 dientes de ajo.
- 1-2 chiles jalapeños en rajitas.
- 2 hojas de laurel y una pizca de orégano.
- Caldo de pollo o agua.
Preparación paso a paso
- Cocción de los ejotes: Hierve los ejotes con cebolla, ajo y sal durante 8-10 minutos hasta que estén tiernos pero firmes. Escúrrelos y déjalos enfriar para evitar que el huevo se cocine antes de tiempo.
- Mezcla de ingredientes: Combina los ejotes con la mitad de la harina, luego añade el queso y el resto de la harina. Este paso evita que suelten líquido durante la fritura.
- Capeado: Bate los huevos con sal y pimienta hasta que espumen. Incorpóralos a la mezcla de ejotes con movimientos suaves para lograr una masa homogénea.
- Fritura: En una sartén con aceite caliente, fríe porciones de la mezcla a fuego medio-bajo. Dora ambos lados y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Caldillo: Licúa los tomates con ajo y caldo. Sofríe la cebolla hasta que esté transparente, añade los chiles, laurel y orégano. Vierte la mezcla de tomate y cocina 20 minutos para desarrollar sabores profundos.
Consejo profesional: Sirve las tortitas inmediatamente después de freírlas, sumergiéndolas en el caldillo solo al momento de comer para mantener su textura crujiente. Acompáñalas con tortillas de maíz y frijoles refritos para un plato completo.
Esta receta no solo es económica, sino que aprovecha al máximo los nutrientes de cada ingrediente, convirtiéndola en una opción ideal para nutrir a toda la familia sin sacrificar el sabor.








