Conoce al ingeniero de OpenAI que está preparando la mayor transformación de ChatGPT

OpenAI se encuentra inmersa en una profunda remodelación de ChatGPT. El objetivo es transformar la sencilla interfaz del chatbot en un agente de IA personalizado capaz de gestionar tareas en todos los ámbitos de la vida personal y profesional. La empresa ha empezado a referirse a este nuevo producto, tanto en privado como en público, como una “superapp”.

Quién es Thibault Sottiaux

Esta plataforma “todo en uno” representa una de las mayores apuestas que OpenAI ha hecho jamás, y un líder de ingeniería tiene ahora una enorme influencia sobre si dará sus frutos: Thibault Sottiaux. El mes pasado, Sottiaux fue nombrado director de productos principales de OpenAI, encargándose tanto de ChatGPT como de Codex, así como de combinarlos en la futura superapp.

Para hacer realidad la “superapp”, OpenAI ya ha cerrado varios de sus productos independientes, entre ellos su aplicación de video Sora y una plataforma de IA para científicos. Muchos de los ejecutivos que dirigían esos equipos han abandonado la empresa desde entonces, mientras que la influencia de Sottiaux dentro de OpenAI no ha dejado de crecer. Ahora depende directamente de Greg Brockman, quien actualmente es responsable de todos los equipos de producto de OpenAI mientras Fidji Simo, director ejecutivo de implementación de IA general de la empresa, se encuentra de baja médica.

Sottiaux desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de Codex, que se ha convertido en una de las fuentes de ingresos de más rápido crecimiento de OpenAI. Pero dirigir Codex implicaba atender a los desarrolladores y trabajar con investigadores de IA. Ahora, se le ha encomendado una nueva tarea: renovar un producto de consumo con casi mil millones de usuarios activos semanales.

“Es increíblemente emocionante y, al mismo tiempo, un poco aterrador”, afirmó Sottiaux en una entrevista a principios de esta semana.

OpenAI ha comenzado a hablar públicamente y con frecuencia sobre sus planes de crear una “superapp”, pero aún no está claro qué hará exactamente el producto final. El término “superapp” se suele utilizar para describir plataformas asiáticas como WeChat, que agrupan todo, desde la mensajería hasta los pagos y las compras, en una única interfaz. Pero OpenAI está planeando algo aparentemente mucho más ambicioso.

Sottiaux asegura que el objetivo es crear “el mejor asistente personal del mundo, capaz de comprender en profundidad lo que le importa a la gente”. Según él, a lo largo del próximo año, ChatGPT se volverá “maravillosamente proactivo” y proporcionará a los usuarios la información adecuada en el momento justo.

OpenAI espera que convertir ChatGPT en una superapp revitalice el crecimiento de la empresa mientras se apresura hacia una salida a bolsa e intenta hacer frente a la intensa competencia de Google y Anthropic. La apuesta de OpenAI es que crear un asistente personalizado para todo la convertirá, una vez más, en el líder indiscutible en el ámbito de los consumidores, las empresas y la carrera general por la IA.

Raíces en la ingeniería

Sottiaux creció en Bélgica y estudió matemáticas aplicadas antes de incorporarse a las oficinas de Google en Londres en 2015, donde trabajó en Google Maps antes de pasar a Google DeepMind. Allí, ayudó a construir la infraestructura y las herramientas que los investigadores utilizaron para crear proyectos como AlphaGo, que hizo historia en 2016 al convertirse en la primera IA en derrotar a un campeón humano de Go.

Cuando se lanzó ChatGPT en 2022, Sottiaux expresó que se sintió inspirado para mudarse a San Francisco y encontrar la manera de trabajar para OpenAI. “Esto es algo que llevábamos casi dos años posponiendo en DeepMind, y simplemente no lo estábamos haciendo”, explica.

Sottiaux se incorporó oficialmente a OpenAI en 2024 y, al principio, se centró en desarrollar herramientas para los propios investigadores de la empresa, tal y como había hecho en DeepMind. Pero a los pocos meses, empezó a crear lo que acabaría convirtiéndose en Codex. A medida que la herramienta de programación de IA se hizo cada vez más popular, Sottiaux se convirtió en una pequeña celebridad en la comunidad de desarrolladores, respondiendo personalmente a los informes de errores en X y, de vez en cuando, accediendo a las peticiones de los ingenieros para que restableciera sus límites semanales de tokens.

Pero en su nuevo cargo como responsable del producto principal de OpenAI, Sottiaux tendrá la tarea de pensar en lo que la persona de a pie espera de la IA, y no solo en las necesidades de sus compañeros ingenieros.

¿Superapp o superhype?

En la práctica, espero que la superapp de OpenAI sea un asistente digital con capacidades de memoria avanzadas. Probablemente será capaz, por ejemplo, de hacer reservas para cenar, pero también de recordarte más tarde que evites los platos del menú que contengan alérgenos o que te sentaron mal la última vez. La plataforma también podría ayudar a automatizar tareas de trabajo, como presentar informes de gastos antes de que venza el plazo.

En el fondo, Sottiaux opina que la superapp funcionará en gran medida con Codex, que ya está experimentando un fuerte crecimiento entre los usuarios sin conocimientos técnicos. Para completar una tarea, el agente puede escribir código de software, ejecutar una llamada a la API o navegar por la web, pero el usuario no verá nada de eso. Simplemente pedirá cosas en lenguaje natural; o al menos, así es como se supone que funciona.

Sottiaux destaca que desarrollar la superapp consiste principalmente en convertir Codex en un agente de uso general y, a continuación, integrar ese sistema en ChatGPT. A medida que OpenAI cerraba otras iniciativas, Sottiaux comenta que el proyecto obtuvo recursos adicionales, aunque el equipo principal sigue siendo relativamente pequeño. Se ha negado a revelar cuántas personas trabajan actualmente en la superapp, pero su equipo de Codex estaba formado por solo unas 40 personas hace dos meses.

Este no es el primer intento de OpenAI de convertir ChatGPT en un agente. El año pasado, la empresa lanzó Operator, una herramienta dentro de ChatGPT que intentaba navegar por la web en nombre del usuario. Con el tiempo se transformó en ChatGPT Agent, pero ninguno de los dos productos llegó a tener una adopción significativa. Sottiaux piensa que esos intentos fueron “prematuros”: los modelos que los impulsaban no eran lo suficientemente fiables, por lo que OpenAI tuvo que restringir en gran medida lo que podían hacer. Ahora, la tecnología está lista, cree.

Otro problema con los agentes anteriores de OpenAI era que los usuarios no sabían muy bien qué hacer con ellos. Aunque los ingenieros de software han demostrado ser expertos en el uso de agentes para automatizar una amplia gama de tareas, enseñar a la gente a utilizar ChatGPT de nuevas formas será probablemente una parte importante del reto al que se enfrenta Sottiaux.

“Tenemos que ir acompañando al usuario. Al principio, quizá sea algo pequeño lo que podamos hacer por ti, y luego, poco a poco, ir generando confianza en que ChatGPT puede hacer cosas cada vez más grandes”, promete Sottiaux. “Quizá entonces empieces a enseñar a tus compañeros, amigos y familiares estas nuevas capacidades que has descubierto en ChatGPT. Entonces, el propio modelo de ChatGPT también tendrá un papel que desempeñar, casi como un mentor”.

Sottiaux no quiso revelar cuándo llegará la superapp, más allá de decir que será “pronto”. Pero señala que “mucho de lo que estará disponible para todos en ChatGPT ya está disponible en la app Codex”, y OpenAI ya ha dicho que planea fusionar Codex con ChatGPT en las próximas semanas. Sottiaux agrega que OpenAI suele preferir realizar una serie de pequeños lanzamientos para poder recabar opiniones sobre la marcha, en parte porque el ámbito de la IA evoluciona tan rápido que “no te puedes permitir hacer un gran revuelo y equivocarte”.

No como los demás

Cientos de millones de personas en China y otros países llevan años utilizando superaplicaciones para hacer casi todo en línea. OpenAI propone una visión diferente, en parte porque realmente no tiene otra opción.

WeChat y Alipay se han vuelto omnipresentes al construir la infraestructura financiera y de información esencial sobre la que ahora funciona la China moderna. Por otro lado, países como EE UU ya cuentan con cuentas de Gmail e Instagram, tarjetas de crédito y Venmo. Como resultado, es probable que la superapp de OpenAI tenga que encontrar formas de integrarse en esos sistemas preexistentes.

OpenAI está dando pasos en esta dirección. A principios de esta semana, anunció una ampliación de su colaboración con Visa para pagos automatizados, y anteriormente ya había creado servicios que conectan ChatGPT y Codex con tu bandeja de entrada de correo electrónico, Slack y tu calendario.

En última instancia, OpenAI apuesta por crear una interfaz de consumo universal tan potente y útil que la gente ya no tenga que pensar en los sitios web, las aplicaciones y las API que hay detrás ni interactuar con ellos. Pero eso podría dejarla vulnerable ante los competidores que controlan los servicios y la infraestructura de los que depende. Sottiaux, sin embargo, está convencido de que nos dirigimos hacia un futuro en el que todo el mundo tendrá un agente que le ayude a gestionar toda su vida.

“OpenAI es conocida por hacer apuestas grandes y audaces antes que los demás, y esto es lo que estamos haciendo de nuevo”, concluye.

Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.

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