EE.UU. acorrala a China con nueva ley de chips: Holanda y Japón en la mira

Mapa geopolítico con chips de silicio y banderas de EE.UU., China, Holanda y Japón simbolizando la Ley Match y la batalla por semiconductores

Guerra tecnológica global: La batalla por los semiconductores escala con una ley que busca cortar el suministro de equipos clave a China.

El Congreso de EE.UU. impulsa la Ley Match (Multilateral Alignment of Technology Controls on Hardware), un proyecto bipartidista diseñado para bloquear por completo la exportación de tecnología avanzada de litografía y procesamiento de obleas a empresas chinas. La medida, más agresiva que las restricciones actuales, apunta a cerrar el acceso incluso a filiales de gigantes como SMIC, Huawei o YMTC, que hoy operan con resquicios legales.

Desde 2019, Washington ha implementado paquetes sucesivos para limitar el acceso chino a máquinas de ASML (Países Bajos), Tokyo Electron (Japón) o Nikon. Sin embargo, la Ley Match introduce un giro radical: obliga a Holanda y Japón a alinearse o enfrentar la exclusión de sus empresas del mercado estadounidense. Sin su apoyo —especialmente el de ASML, que monopoliza la litografía de alta apertura—, la norma quedaría condenada al fracaso.

¿Por qué Holanda y Japón son clave en esta guerra?

El éxito de la estrategia estadounidense depende de dos actores:

  • ASML (Países Bajos): Único fabricante de máquinas de litografía de ultravioleta extrema (UVE), esenciales para producir chips de 7 nm o menos.
  • JSR (Japón): Líder en fotorresistentes avanzados, materiales químicos necesarios para grabar circuitos de última generación.

La Administración Biden ya negocia con La Haya y Tokio para cerrar filas. Si estos países no secundan la Ley Match, China seguirá explotando vacíos legales para adquirir tecnología crítica, como los equipos de multiple patterning que le permiten avanzar hacia la autosuficiencia.

El efecto rebote: ¿acelerará China su independencia tecnológica?

Cada restricción estadounidense ha tenido un efecto paradójico: China incrementa un 25% su inversión en I+D local tras cada veto, según datos de mercado. La Ley Match podría repetir el patrón:

  • SMIC ya produce chips de 7 nm con técnicas alternativas, aunque con menor eficiencia.
  • Huawei lanzó en 2023 el Mate 60 Pro, con un procesador fabricado en China pese a las sanciones.
  • El gobierno chino destina US$143.000 millones a subsidios para semiconductores hasta 2025.

Analistas advierten: si Occidente no actúa de forma coordinada, Pekín podría lograr una industria doméstica competitiva antes de 2030, reduciendo su dependencia de EE.UU. y sus aliados.

La partida está servida: o el bloque occidental cierra filas, o China convertirá cada obstáculo en un paso más hacia su autosuficiencia tecnológica.

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