Amistad en duda: El exparticipante del Desafío Siglo XXI aclaró si su relación con Zambrano resistirá fuera del reality tras polémicas y acusaciones.
Leo Heredia, eliminado recientemente del Desafío Siglo XXI, habló sin reservas sobre su experiencia en el programa, la convivencia con sus compañeros y, en especial, su vínculo con Zambrano, uno de los participantes más comentados. En una entrevista para Lo Más Viral, el exconcursante respondió a señalamientos, aclaró malentendidos y reveló si su amistad con el capitán de Gamma perdurará fuera de la competencia.
Heredia admitió sentirse en paz con su salida, ya que ocurrió en una etapa avanzada del juego, donde la presión física y mental es mayor. «Se siente mal, pero no tan mal como salir al principio, porque ya uno acepta que en cualquier momento podría salir», explicó. Aunque lamentó dejar la competencia, destacó que estar cerca de la final le dio perspectiva.
Su eliminación estuvo marcada por la lesión de Isa, su compañera, lo que le generó frustración. «Yo me sentía con todas las capacidades físicas para seguir dando todo, pero mi permanencia dependía de ella», confesó, subrayando que la impotencia de no controlar su destino fue clave.
Convivencia y roces en el Desafío
Leo hizo un balance de su paso por la casa, asegurando que, en general, se llevó bien con la mayoría, aunque reconoció que su personalidad no fue del agrado de todos. «Algunos se molestaban con mi forma de ser, a otros no. Era muy relativo. Yo fui a disfrutar el programa», afirmó.
Uno de los nombres recurrentes fue Ezar, con quien compartió equipo en Alpha. Heredia relató que, aunque al inicio admiró su trayectoria en el fitness, con el tiempo surgieron tensiones. «Yo decía: «¿Dónde está ese hombre culto, ese ser de luz?»», ironizó, refiriéndose a actitudes que, según él, no coincidían con la imagen pública de Ezar.
Incluso denunció que Ezar escondía comida, generando roces constantes. «Él peba con las niñas todo el tiempo y escondía comida, como atún o galletas. Decía que no la escondía, que solo la cambiaba de lugar», contó entre risas. Ante las acusaciones de envidia por parte de Ezar, Leo fue tajante: «¿Envidia de dónde, mi rey? Yo nunca he sido envidioso».
La polémica con Zambrano: ¿traición o malentendido?
El momento más esperado de la entrevista fue su declaración sobre Zambrano. A pesar de las tensiones televisadas, aseguró que su relación quedó en buenos términos. «Con Zambrano súper bien, mi hermano», afirmó.
Sobre las acusaciones de traición, Leo negó haber actuado con mala intención. Explicó que todo surgió por un «teléfono roto» con la asignación de un chaleco en el juego. «Yo no lo dije en tono de chisme, solo comenté lo que había pasado», aclaró, atribuyendo la molestia a interpretaciones erróneas de otros compañeros.
Sin embargo, admitió que le dolieron las palabras de Zambrano, quien lo acusó de «desleal» frente al país. «Eso me molestó muchísimo», confesó, aunque matizó que entiende que fueron situaciones propias del juego y que no guarda rencor. «Ahora que estoy fuera, la amistad se mantendrá», aseguró.
Heredia también reveló que sospechó desde el inicio de la cercanía entre Zambrano y Miriam. «Desde el primer día lo noté raro, cómo le hablaba, con tanta delicadeza», relató. Sus sospechas se confirmaron en una escena en el comedor: al dejar caer un tenedor, aseguró haber visto a Zambrano con la pierna sobre la de Miriam.
Para corroborarlo, pidió a Rosa que hiciera lo mismo. «Rosa se agachó y también lo vio. Nos reímos para disimular, pero ellos no se dieron cuenta», detalló.
Balance final: sin arrepentimientos
Al cierre, Leo afirmó no arrepentirse de nada. «Yo salí fresco, no me puedo seguir cargando con cosas que ya pasaron», declaró. Sobre su futuro, adelantó que seguirá trabajando en su marca personal y no descarta volver a un reality si surge la oportunidad.
Aunque el Desafío Siglo XXI le dejó polémicas, dejó claro que, al menos con Zambrano, la amistad parece resistir fuera de los boxes. «Los conflictos del juego se quedan en el juego», sentenció.







