Grammy histórico: Bad Bunny se convirtió en el primer artista en ganar Álbum del Año con un disco totalmente en español, «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», superando a Lady Gaga y Justin Bieber.
El reggaetonero puertorriqueño sumó tres premios más: mejor álbum urbano, mejor interpretación global por «EoO» y un mensaje contundente: «Fuera ICE». Su discurso, a una semana del Super Bowl, resonó en una gala marcada por la crítica al gobierno de Donald Trump.
Kendrick Lamar también brilló al llevarse cinco premios, incluyendo Grabación del Año por «Luther» (con SZA), y superar el récord de Jay-Z con 27 Grammy. Sin embargo, el momento más incómodo lo protagonizó Cher, quien confundió el nombre de la canción con el de Luther Vandross.
Billie Eilish ganó Canción del Año por «WILDFLOWER», mientras Lady Gaga sumó dos premios más a su colección: mejor álbum pop vocal y mejor grabación dance.
La industria musical contra Trump y el ICE
La 68ª edición de los Grammy se tiñó de política tras la muerte de dos manifestantes en Mineápolis a manos de agentes migratorios. Artistas como Billie Eilish, Lady Gaga y Justin Bieber lucieron pins contra el ICE, pero fue Bad Bunny quien elevó el tono.
«No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos», declaró el artista, llamando a combatir el odio con amor. Olivia Dean, ganadora a Mejor Artista Nuevo, también rindió homenaje a sus raíces migrantes: «Soy nieta de un inmigrante».
Momentos memorables de la noche
Bruno Mars y Rosé abrieron la gala con «APT», mientras Sabrina Carpenter transformó el escenario en un aeropuerto para interpretar «Manchild». Lola Young, emocionada al ganar Mejor Actuación Pop en Solitario, improvisó: «Soy messy, como la canción».
Jelly Roll, por su parte, destacó el poder de la fe: «Jesús no pertenece a ningún partido político». Cher cerró con un discurso inspirador, aunque olvidó entregar un premio, generando risas en el público.








