Concierto solidario: El Palau Sant Jordi de Barcelona acogió el evento Manifest x Palestina, un acto cultural para reclamar la libertad de Palestina con figuras como Rosalía, Pep Guardiola y Bad Gyal.
Más de dos años después del inicio del conflicto en Palestina, la cultura catalana se unió en un concierto histórico para alzar la voz por la región. El evento, celebrado este jueves, reunió a miles de personas en el Palau Sant Jordi, donde artistas y activistas compartieron un mensaje de solidaridad y resistencia.
El actor Eduard Fernández abrió la velada con un diálogo conmovedor junto al *fixer* gazatí Kayed Hammad, quien describió las duras condiciones que enfrentan sus compatriotas. Minutos después, el entrenador del Manchester City, Pep Guardiola, tomó la palabra para denunciar el silencio impuesto por la violencia: «Las bombas quieren provocar silencios, que miremos a otro lado, que no demos un paso adelante. Es por eso que nos tenemos que implicar». Guardiola cerró su intervención con un llamado a la humanidad: «Todo esto va solo de humanidad, que es lo que está faltando hoy en Palestina».
La música comenzó con la voz de la cantante palestina Lina Makoul, quien defendió el poder de la creación para encontrar felicidad. Junto a la chilena Ana Tijoux, interpretaron *Somos Sur*, un tema que fusionó pop y rap con un mensaje de rebeldía. Natalia Ahmad Abu-Sharar, representante de la comunidad palestina en Cataluña, pidió al público que «sigan clamando por Palestina», mientras Fermin Muguruza unió a Euskadi, Cataluña y Palestina con su canción *Yalah Yalah, Ramallah* y un llamado al boicot a Israel.
Un concierto dividido en tres actos
El evento se estructuró en un prólogo, dos actos y un epílogo. El prólogo incluyó el blues desértico de Tinariwen, que visibilizó los conflictos del pueblo tuareg, y una performance de La Fura dels Baus. El primer acto arrancó con el violín de Laura Pacios, seguido de la navarra Amaia, quien emocionó al público con su piano y canciones como *Nadie podría hacerlo*.
Xavi Sarrià y Salma Alhakim unieron sus voces en *HAYAT / VIDA / حياة*, un himno a la libertad palestina, mientras Guillem Gisbert y Mushkaa cerraron el acto con *1 CUMBIA AMB EL GUILLEM (1v1)*, coreado por miles de asistentes.
El segundo acto comenzó con la energía pop de Zeyne, quien arrancó uno de los *Free Palestine* más sonoros de la noche. Le siguieron Zaho de Sagazan y Aurora Aksnes, cuyas baladas clamaron por el fin de la guerra. Pero el momento más esperado llegó cuando las pantallas anunciaron la sorpresa: Rosalía.
La artista catalana, conocida por su cautela en declaraciones públicas, subió al escenario acompañada de cinco músicos para interpretar *La perla*. Su aparición generó euforia entre el público, que se abalanzó hacia las primeras filas. Rosalía agradeció a la organización del evento por la invitación, consolidando su apoyo a la causa.
El cierre del segundo acto estuvo marcado por el ritmo urbano. La Zowi abrió con *Primark*, mientras Bad Gyal, primero en solitario con *Fiebre* y luego junto a Morad con *Así soy*, puso en pie al Sant Jordi. El cantante de La Florida, identificado con la causa palestina, pidió al público ondear banderas durante su tema *Soñar*.
Un final con mensaje
La calma regresó con Clara Peya al piano, acompañada de Elisabet Casanovas, Laia Manzanares y Miki Esparbé, quienes denunciaron los abusos sistemáticos de Israel. El momento más emotivo llegó con Arab Barghouti, hijo de Marwan Barghouti, encarcelado desde hace 24 años, quien recordó la lucha de su familia.
Lluís Llach, leyenda de la Nova Cançó, cerró el acto principal con *Abril 74*, acompañado de Gemma Humet y Alguer Miquel. El epílogo comenzó con Oques Grasses, quienes interpretaron *La gent que estimo* en uno de sus últimos conciertos antes de su retiro. El activista David Fernàndez pidió al público alzar cartulinas para formar una bandera palestina gigante, mientras Anna Andreu y el Ovidi Gran Cor cerraron la velada con *Canción de Jinete* y *Diguem no*.
Todos los beneficios del concierto se destinarán a proyectos culturales en Gaza y Cisjordania, a través del PPAN y centros como el Lajee Center y Dar Qandeel.
El Manifest x Palestina no solo fue un evento musical, sino un grito unificado por la libertad de un pueblo que sigue resistiendo.








