Transformación total: Lina Luaces compartió cómo el Miss Universo redefinió su vida y su perspectiva.
La modelo estadounidense de raíces cubanas, Lina Luaces, recordó su participación en el Miss Universo como un punto de inflexión en su trayectoria. «Es como noche y día», confesó al describir el antes y después del concurso, donde enfrentó críticas por ser hija de Lili Estefan.
Durante el certamen, varias candidatas le brindaron su apoyo, destacando que su presencia se debía a su esfuerzo y méritos. «Muchas me reiteraron que estaba ahí por todo el trabajo que hice», reveló.
Luaces detalló los momentos más difíciles: «Había muchos momentos en los que estaba tirada en el piso llorando. Mi familia me decía que me saliera de esta competencia, pero yo sabía que Dios me puso aquí por una razón».
El respaldo de su madre, Lili Estefan, fue clave en su proceso. «Mi mamá tiene una mentalidad muy fuerte. Me decía: «Estás llorando, pero ya verás que eso no importa tanto»», recordó. Esta actitud la ayudó a superar los momentos de duda.
Para proteger su bienestar emocional, Luaces tomó medidas drásticas: renunció a su teléfono durante el concurso para evitar leer comentarios negativos en redes sociales.
Un mensaje para la comunidad latina
Tras su experiencia, la modelo envió un mensaje inspirador a los jóvenes latinos en EE.UU.: «Amen su cultura y siéntanse orgullosos de representarla donde sea». El Miss Universo no solo la blindó en lo personal, sino que también le permitió convertirse en un referente para su comunidad.
«Salí de esto completamente diferente», concluyó, destacando cómo el certamen la fortaleció.








